El trueno y la queja de los vidrios
un momento
inmóvil frente a la lluvia
y lo primero que evoco
es la vida clara saliendo de tus ojos
y mis ojos a media luz
los brazos que te aprietan
un fluido que brilla como una galaxia
manos que confluyen con los cuerpos
rostros que encajan como piezas
dedos que se encuentran
rodillas, antebrazos
pies que no se encuentran
vivir en tu respiración
abandonar la oquedad
caminar la lluvia imberbe
mirar con ojos blandos
el viento que sopla entre las rocas
correr a todo tu pelo
toda tu suavidad
adorar todo tu infierno.
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